La Lucha contra los nuevos "alimentos"
Desde nuestra infancia creamos hábitos, la relación con nuestros padres y la sociedad nos van influyendo en nuestro comportamiento, desarrollamos nuestras capacidades y tomamos costumbres. La responsabilidad en nuestros primeros años de vida recae sobre nuestros padres. Con el cambio social de las últimas décadas los padres viven una vida mucho más acelerada y de mayor exigencia laboral y social. Esto modifica en la mayoría de los casos la alimentación del grupo familiar. La comida rápida, los preparados congelados, la comida lista para cocinar, el delivery, todas soluciones para el poco tiempo de cocina y compras. Pero, es el estilo de vida que hoy los pequeños aprenden. A esto se le agregan las golosinas diarias. Premios en el colegio, caramelos para que no lloren, papas fritas para que no molesten mientras hacemos compras, cumpleaños cargados de dulces. Azúcar y más azúcar. Hace décadas, la golosina era un gusto y un premio en los momentos razonables. Hoy se ha convertido en participante de las comidas diarias.
Una de las conclusiones de un estudio de Fundación Sanitas sobre hábitos infantiles de nutrición y deporte que se realizo en el 2007 en España, fue que el estilo de vida actual dificulta el fomento de una alimentación sana. A todas las madres consultadas de las cuales un 67% trabaja, coinciden en que el principal problema para fomentar una alimentación sana en sus hijos se debe a la dificultad de conciliar la vida laboral y personal. Además la mitad de los niños españoles rechazan lo que le ponen en la mesa y el 30% solo come lo que le gusta. Los hábitos de alimentación actuales están condicionados por el entorno social en el que viven inmersos tanto padres como niños. El bombardeo de estímulos, la creciente presión de consumo, los mensajes de ayuda de fácil/rápido/sano, la imposición de modas, todo el entorno crea comportamientos tanto de peticiones desde los hijos hacia complacencias en los padres.
Recomendamos leer este estudio (bajar aquí).
Un informe de Datamonitor estima que en Europa en el 2012, el 35% de los niños entre 5 y 13 años sufrirá de obesidad. En Estados Unidos este número superara el 40% mientras que en Asia, particularmente en China ya se puede ver un incremento de esta enfermedad.
Como conclusión en este tema, se debe tomar conciencia que la alimentación es la base de nuestra salud futura. Los niños no nacen con la conciencia, sino los padres son responsables de EDUCAR. Se puede crear hábitos saludables desde el placer, el bienestar y el buen clima familiar. Los trastornos de alimentación influirán en todo el resto de la vida de nuestros niños.
Recomendamos un sitio muy interesante que puede ayudarle a ordenar sus hábitos y proporciona materiales para los niños. http://www.mypyramid.gov/sp-index.html esta página es del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y se encuentra disponible en Ingles y en Español.